La Vaquería Montañesa

Hoy en día en Madrid hay tanta variedad de restaurantes que no solemos repetir muy a menudo. Pero si verdaderamente uno consigue sorprenderte se convierte en uno de tus restaurantes, como digo yo, “de cabecera”

Cuando pasa el tiempo no solemos recordar los restaurantes por los platos que pedimos, sino por la experiencia que tuvimos en él. Si fuimos allí para celebrar algo, si tardaron mucho o poco en traer la comida, si hacía frío o calor, o incluso si el personal fue encantador o todo lo contrario.

Yo personalmente suelo recordar si las sillas eran cómodas o si me gustó la localización de la mesa dentro del restaurante o no, pero sobre todo de las personas con las que estuve allí y el motivo de vernos.

Tras mucho tiempo sin escribir, hoy vuelvo para hablaros de la Vaquería Montañesa (antigua Vaquería Suiza), Calle Blanca de Navarra, 8 Madrid (91 138 71 06).

Tenía muchas ganas de ir, así que cuando mi madre reservó para que fuésemos allí a celebrar su cumpleaños, fui feliz, y creedme ahora entenderéis porqué ha pasado a ser uno de mis restaurantes favoritos.

El sitio es una monada y es muy agradable. La comida de inicio puede parecer tradicional, pero leed detenidamente la carta y veréis como todo lo que mezclan es sorprendente. Por ejemplo, el pulpo no lo sirven con cachelos, viene acompañado de un puré de patata morada que es un espectáculo y en las divisiones colocan trozos de manzana. El aliño es ni mas ni menos que una salsa de curry que os volverá, ¡del revés! Resultado: BRUTAL.

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Es un sitio perfecto para esos días en los que no te apetece ni burrata, ni mini hamburguesa ni tartar…..y te tomarías un plato típico de toda la vida pero con un toque, como por ejemplo huevos fritos con morcilla, y…¡Qué morcilla! Una ración como Dios manda. En definitiva, un restaurante distinto a los 200 que han abierto en Madrid a lo largo de los últimos años.

En este restaurante la materia prima es de primera, huevos ecológicos, tomates de primera (pedid alguno de los platos de tomate, no os arrepentiréis), marisquete del bueno y carnaca rica.

Eso sí, dejad un hueco para los postres (un buen hueco) para, por ejemplo,  la cookie con helado que es bestial, o para sus “profiteroles are back!!!”. No os arrepentiréis. Si no, siempre podéis pedir alguno de los helados, todos los que he probado son increíbles y un helado siempre es una gran opción.

Si no sabíais donde reservar para vuestra próxima cena, espero haberos convencido de que la Vaquería Montañesa es una muy buena opción. ¡Espero que si vais os guste tanto como a mí!

Pd: Gracias mum, ¡cómo tú no hay dos!

 

Descubriendo “El Náutico”

Empezar algo siempre es ilusionante. Porque cuando creemos que nada nos va a  sorprender, llega la vida y ¡zas, sorpresa al canto! Pasa lo mismo cuando descubres personas, lugares y  restaurantes, de primeras te motiva, y según pasa el tiempo te puede chiflar, divertir, emocionar o espantar, pero lo importante sin duda, es dejar al tiempo pasar.

Últimamente estoy descubriendo sitios muy chulos, llegar a ellos está siendo una aventura de lo más entretenida, así que con permiso del real descubridor, hoy voy a hablaros del Restaurante el Náutico.

El Náutico (Calle Treinta y Uno (final) ,28292 Navalquejigo, Madrid) se encuentra a orillas del Embalse de los Arroyos, a 40 minutos en coche del centro de Madrid.

Nada más entrar en el restaurante olvidas que venías de Madrid, solo las vistas al embalse ya relajan. Tiene una localización TOP.

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El personal es encantador, se vuelcan para que pases un rato estupendo y te explican con todo detalle cómo funciona el restaurante.

Si vais entresemana (lunes a jueves) os servirán el menú “Nocturneando”, (el nombre no puede molar más, ¿verdad?). Se compone de tres platos semi-ligeros y un postre. Todo por 22 € persona. Los fines de semanas sirven un menú degustación un poco más caro, pero también más contundente.

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Lo mejor sin duda es compartir todos los platos. Creedme, si vais querréis repetir y terminar de probar toda la carta.  La materia prima es muy buena y hacen que luzca en los emplatados.

En cuanto a entrantes, nos decantamos por el tartar y una ensalada templada. El tartar me pareció súper interesante, lo acompañan con una bola de parmesano que le da un toque genial al plato. Lo más destacable de la ensalada los higos y el jamón serrano, digamos que me pareció correcta como entrante.

De primero nos tomamos un pulpito gratinado con pimentón de la Vera de lo más original y Baba ganoush con anchoas marinadas en frambuesa y lecho de ajo blanco. El pulpo me chifló, pero lo que nos volvió locos fue el adobo de las anchoas para mi gusto con que pusiesen los tres filetitos de anchoa marinados es suficiente. Un espectáculo. Por favor, si vais pedid este plato, no os arrepentiréis. El ajo blanco quizá os tire para atrás pero es muy suavito, de verdad, lanzaros y pedidlo.

Para terminar  nuestras elecciones fueron el Confit de pularda con cremoso de manzana y marrón glaçé  y el Bonito del norte encebollado con fideos Udon al curry rojo. Ambos platos muy logrados y con mucha mezcla de sabor.

Como amante acérrima de los postres,  deciros que me gustó especialmente la crema de chocolate blanco con espuma de mango y maracuyá. Aunque agradecí mucho que pidiésemos el helado de gin-tonic, artesano con gelatina de lima porque es un postre muy refrescante, perfecto para esta época del año.

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¡No dejéis de meteros en la web del Náutico para ver todas las opciones que tienen!

La Waynadespedida de Laura en Colonia

Las épocas de bodas son también épocas de despedidas, y hablo por todos cuando digo, que organizarlas es bastante complicado. Primero porque normalmente no todo el grupo se conoce y segundo porque todo el mundo tiene opiniones diferentes sobre cómo hacerlas. Total, que son, por norma general, un quebradero de cabeza, que merecen por supuesto muchísimo la pena y que siempre, si se hacen con el corazón terminan saliendo fenomenal.

Ahora, también os digo que una ayudita externa nunca viene mal, así que para organizar la de mi querida amiga Laura, no dudé ni un minuto en proponerle a sus amigas que nos fuésemos con Waynabox.

El por qué es muy sencillo, Waynabox iba a decidir el destino y el alojamiento por nosotras, es decir se ponía fin al primer conflicto, sobretodo porque no nos conocíamos.  Les encantó la idea y lo cogimos. Ya solo nos quedaba ponernos de acuerdo en los disfraces y esperar al miércoles de la semana de la despedida para saber el destino. ¡Estábamos nerviosísimas!

Ese miércoles, llegó el tan ansiado mail, nos íbamos a COLONIA, la cuarta ciudad más importante en Alemania, famosa por su catedral y su carnaval. Planazo.  Así que entre el miércoles y el viernes planeamos todo.

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Una vez visto el dossier que Waynabox nos mandó, nos metimos en Google a buscar planes en la ciudad. A través de la web GetyourGuide.com reservamos para el sábado un plan de barco por el río Rin + comida en el Hard Rock Café por un precio maravilloso, no os imagináis lo que nos ahorramos y lo bien que lo pasamos. Os recomiendo mucho el plan, pero sobre todo os recomiendo la web, ya que proponen planes en cientos de ciudades y funciona estupendamente.

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Todos los blogs que fuimos leyendo decían que era una ciudad muy divertida, la más latina de Alemania, así que estábamos deseando darle a Laura el sorpresón.

Por fin llegó el viernes, no sabéis lo largo que se nos hizo a todas. Cuando salimos del trabajo nos esperaba la primera amiga, Ana. Vestimos a Laura como la veis y en las fotos y con los ojos tapados nos la llevamos al aeropuerto. Allí llegaron sus amigas de la universidad, Marta y Sara y Elena otra querida amiga suya. ¡No sabéis como fue su cara cuando le quitamos el antifaz, no daba crédito, la pobre hasta lloró! No se lo esperaba para nada.

Una vez llegamos a Colonia, cogimos un taxi al Hotel Chelsea, que no podía estar mejor ubicado, pegado a la plaza de Rudolfplatz y a dos paradas de Tram de la zona más divertida de la ciudad. Os recomiendo que si sois muchos vayáis y volváis en taxis para 6  del aeropuerto porque compensa mucho más que el metro. Sale la carrera en torno a 40 euros.

Como os decía el hotel estaba genial ubicado, las habitaciones son grandes y es un hotel muy agradable. Queríamos aprovechar el sábado a tope, así que como el vuelo tuvo retraso y era bastante tarde, nos fuimos a dormir.

Nos despertamos por la mañana sobre las 10:00 y transformamos a Laura en Sandy, que si quería entrar a formar parte de las Pink Ladies tenía que pasar todas las pruebas del “Pasaporte para Casarte” que le habíamos preparado y que la gran kyra pintó.

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Desyunamos en Le Pom Pom (Lindenstraße 38,50674 Köln,Alemania), un sitio de cupcakes ideal que está pegado al hotel y nos pusimos rumbo en el Tram 1 a Heumarkt, la zona más animada de la ciudad, a la orilla del Rin, donde empezaron las pruebas y donde descubrimos que Colonia es la ciudad estrella de las despedidas de soltero en Alemania, había muchísimas. Y todos alucinaban de qué 6 españolas estuviésemos allí solo para despedir a Laura. La verdad es que nos dieron muchísimo juego.

Hicimos el plan del barco + Hard Rock café que os he contado antes, de ahí nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad y a seguir con las pruebas. Estuvimos en un concierto de bandas alemanas donde Laura terminó siendo la gran protagonista. Recibió más aplausos que los cantantes.

Antes de cenar volvimos al Hotel a transformar a Laura en una Pink Lady y fuimos a cenar las típicas Bratwurst a la plaza de Markmanngasse. Después de cenar nos quedamos por esa zona, ya que es donde están todos los pubs divertidos. La primera parte de la noche estuvimos en la Taberna española (Salzgasse, 4), primero porque tenían sangría y tras llevar todo el día con cerveza nos apetecía y segundo por la música, porque la alemana, no la manejamos mucho y la segunda parte en un pub genial que se llama Black Pearl(Salzgasse, 6) mezclan canciones en todos los idiomas, incluido reggaeton que a todas nos encanta y el ambiente es divertidísimo.

El domingo cuando nos despertamos hicimos el check out y nos fuimos a desayunar a Wonder Waffel, un sitio de gofres, muy cercano al hotel, que nos dio energía para hacer un poco de turismo. No sabéis lo brutales que están los gofres y como son de maravillosos los batidos, muy recomendable. Tienen el detalle de poner el nombre en cada plato, a mí con eso me cautivaron.

Estábamos como imaginareis bastante cansadas, así que nos tomamos el tema turismo con bastante relax, como teníamos que irnos al aeropuerto sobre las tres, dimos un paseo por el parque de Hiroshima-Nagasaki  que es precioso y después fuimos a cruzar el famoso puente de los candados, que es gigante y muy chulo. Poniendo así el broche final a nuestro paso por Colonia.

 

Este fin de semana, Laura no solo ha disfrutado de su despedida, ha disfrutado también de una buena aventura. Waynabox puso las bases del plan y todas nosotras las ganas, las ideas y el cariño para que nunca olvide estos tres días.

¡Hoy me despido feliz porque ha salido todo fenomenal y le doy las gracias a Laura por ser una amiga tan extraordinaria, porque realmente todo ha pasado gracias a ella!

Concurso de pinchos por San Sebastián

Casco Antiguo de San Sebastián. 21:30 de la noche. 7 personas con una única meta: encontrar el mejor pincho y ganar el concurso familiar.

Hacía una noche perfecta y llevábamos dos meses preparando el concurso. Todos nos habíamos informado, leído blogs, hablado con oriundos y con todo aquel aficionado al buen comer que hubiese estado antes que nosotros en San Sebastián.

Tan solo dos normas:

  • Cada persona elige sitio y pincho
  • Se acompaña cada pincho con la misma bebida. Si escoges vino blanco en el primer sitio, eso debes beber durante todo el concursos.

El primero en elegir fue mi hermano Carlos, uno de los gemelos. Entramos en el Bar Sport (Fermín Calbetón Kalea, 10, San Sebastián), se decantó por este sitio porque en el bar había tele y estaban poniendo los últimos minutos del Madrid-Barsa. Es tan aficionado, que no lo pudo remediar.

Su pincho aunque muy normal, estaba en mi opinión bastante rico. Tosta de pan, con berenjena frita y encima un huevo de codorniz, jamón serrano, un pimiento de padrón y un trocito de chistorra.

Por fin se terminó el partido y seguimos con el concurso. La tensión se mascaba en el ambiente. Era el turno de Mauri, el cual se decantó por Casa Urola (Fermín Calbetón Kalea, 10, San Sebastián), uno de los sitios de pinchos más famosos de la ciudad.

Se decidió por la brocheta de pulpo. Sinceramente, estaba espectacular. El aliño del pulpo exquisito y el puré de patata brutal. Si vais a San Sebastián, no dejéis de probarlo, os conquistará.

La tercera en elegir sitio era mi madre, que divinamente aconsejada nos llevó a Ganbara (San Jerónimo Kalea, 19 San Sebastián). Otro nivel. La tartaleta de Txangurro fue el pincho que pidió. Estaba para ponerle un piso, que digo, ¡un par de pisos! De nuevo un pincho que hay que probar sí o sí. Dejadme que os recomiende también de Gambara los croissants de jamón, son un auténtico vicio.

La Cuchara de San Telmo (Calle treinta y uno de agosto, 28 San Sebastián) fue nuestra cuarta parada.  Clau, la novia de Carlos  lo eligió. Allí nos tomamos un pincho de carrillera muy top. Me encantó el sitio. La próxima vez que vaya a San Sebastián pienso probar varios de sus pinchos.

El concurso iba cada vez mejor y por fin llegó mi turno. Me decante por A Fuego Negro (Calle treinta y uno de agosto, 31 San Sebastián), un sitio de pinchos súper original. La carta está en la pared y sirven un pincho llamado “Makobe” que es de diez. Lo acompañan con plátano frito y aunque es poco convencional, estaba segura de que les iba a encantar.

Belén, la novia de Estanis, otro de los gemelos, nos sorprendió con su elección. Nos llevó a La Mejillonera (Calle del Puerto, 15 San Sebastián), donde tomamos mejillones con salsa Tigre. Un pincho sencillo pero espectacular. Simplemente buenísimo. La salsa, que es un poco picante nos cautivó.

El séptimo y último pincho de la noche estuvo en manos de Estanis. Que divinamente asesorado por el cocinero del Asador Bedua nos llevó a Zeruko (Pescadería, 10 San Sebastián). Eligió el famosísimo y premiado picho: “Mini tarrina de bacalao al sarmiento con ensalada efervescente de caserío”. El pincho en si es muy chulo pero a mí personalmente no me terminó de chiflar.  Eso sí como te lo sirven me parece increíble. Me encantó haberlo probado.

Al terminar cada uno dijo sus tres favoritos y ganó la carrillera, así que Clau fue la ganadora. Para celebrarlo, nos fuimos a La Viña  (Calle treinta y uno de agosto, 3 San Sebastián), a tomar su mítica tarta de queso. Fue un plan familiar divertidísimo, nos reímos hasta las lágrimas y lo pasamos fenomenal.

Así que ya sabéis, si os apetece un plan familiar diferente, aquí tenéis una nueva idea. ¡Por cierto importantísimo no cambiar de bebida para poder aguantar bien el concurso!

 

Mis últimos cinco descubrimientos. Volumen 3

Los posts sobre descubrimientos se han vuelto de los más leídos. Así que seguiré escribiéndolos. Este último mes, además de haber viajado bastante como os he ido contado, también he tenido tiempo para hacer varios descubrimientos, entre ellos están los cinco de los que os voy a hablar hoy.

El restaurante Ve-Gá Bar, la marca de bolsos y carteras Palmio, Rocklette: el mejor puesto del mercado de Vallehermoso, la marca de álbumes Kelas&Mary y el pan sin gluten de Goiko Grill.

Ve-Gá Bar 

Los dueños de Ve-Gá Bar además de tener un catering, tienen dos restaurantes en Madrid. El otro día descubrí el que tienen en Lagasca 115. Es pequeñito y muy agradable. Tiene una carta bastante extensa, con platos tanto para compartir como para tomárselos individualmente.

Palmio

Su cocina es tradicional, pero servida de forma original. Todo hecho con ingredientes de primera calidad, cosa que se ve a primera vista y se nota al primer bocado.

La burrata la sirven con una crema de pesto que es espectacular, sueño con ella desde que la probé y el huevo poché me sorprendió.  Si vais y sois de paladar fino probad  también el cestillo de huevo y foie. Un plato original y diferente.

Otro detalle que me encantó fue que con la bebida, te traen aperitivo. En mi caso fue una tapita de fideos con pollo que no estaba nada mal.

Me faltan tantos platos por probar, que no veo el momento de volver a Ve-Gá Bar.

Palmio

Que difícil es encontrar  un bolso bonito, de piel buena, que no sea excesivamente caro y que pueda durar años y años, ¿verdad? Imaginaos un bolso que además de cumplir todas estas condiciones también se pueda personalizar grabando vuestras iniciales. ¿Un sueño? No queridos lectores, una realidad desde hace casi un año gracias a Palmio.

Yo, como de moda se nada y menos, he llegado un poco tarde, y quizá para muchos ya no sea un descubrimiento. Pero como sé que hay más personas como yo, no podía dejar de hablaros de esta marca, sobre todo desde que mi madre recibió su clutch rojo y negro, estoy tramando estrategias para que me lo preste finde si y finde también.  Necesito que sea principios de mes para hacerme con mi primer Palmio.

Otro detalle que me terminó de convencer fue su packaging. No te llega el bolso en un sobre y punto. Te llega en una caja ideal, envuelto en papel seda y con una postal súper graciosa en el que te dicen que compartas fotos de tu Palmio. ¡No hace falta que te lo digan, al verlo es lo primero que quieres hacer!

Por cierto, además de bolsos, tienen unos neceseres y  unas carteras para hombre muy apetecibles que también se pueden personalizar.

Palmio

Rocklette Madrid

El queso me puede. Es una de mis debilidades, sobre todo si está fundido. Por eso me he vuelto la fan número uno de Rocklette (Calle Vallehermoso, 36, 28015 Madrid). Uno de los nuevos puestos del Mercado de Vallehermoso.

Sirven la mejor raclette del mundo. Tenéis que perdonarme la exageración, pero es realmente la mejor que he probado nunca y además por solo 6 euros.

Tienen también unos sándwiches de quesos súper especiales que os derretirán, todos de la Quesería el Cultivo.

Si os animáis a ir a Rocklette, no dejéis de probar el sándwich de queso cantagrullas,  os va a enamorar.

Termino este descubrimiento diciéndoos que el pan que usan es gallego, así que, no dejéis de ir.  Hacedme caso cuando os digo que este puesto y lo que se está haciendo en el Mercado de Vallehermoso va a dar mucho que hablar. Id antes de que se vuelva famosísimo y haya que hacer cola ;).

Kelas&Mary

Cuando descubrí Hoffman fui feliz. Me chifló el sistema que tienen para hacer álbumes. Pero con los años se ha vuelto muy típico y ha dejado de tener ese encanto inicial. Ya no emociona tanto recibir este tipo de álbum.

Por eso desde que descubrí Kelas& Mary estoy, si puede decirse, más feliz. Te dejan elegir absolutamente todo. El cuero o tela del álbum, los colores, las hojas….etc. TODO.  Además lo hacen todo a mano, lo cual hace que sean todavía más personales.

Aparte de álbumes de fotos, hacen también libros de visita, libros de firmas para testigos…etc. Se atreven con cualquier tipo de reto. Así que si tenéis la idea de haceros o de regalar un álbum o libro de firmas, hablad con ellas, no os arrepentiréis.

Termino diciendo que es una empresa familiar, fundada por dos primas encantadoras con muchísimo gusto, así que si sois de esos indecisos o simplemente no queréis preocuparos mucho del tema, Kelas&Mary son lo que estabais buscando.

Pan sin gluten de Goiko Grill

Hoy en día todos tenemos un primo, tío, hermano o amigo que es intolerante al Gluten. Es un tema que está a la orden del día. Hasta los restaurantes han sido obligados a tener carta de alérgenos, lo cual me parece fenomenal.

Yo no tengo muchos intolerantes cerca, pero coincide que a mi amiga Ana, con la que como todos los miércoles lo es. Así que Lauri y yo nos las ingeniamos semana tras semana para conseguir encontrar restaurantes donde Anita puede comer más de un par de platos y así variar.

Nuestro último descubrimiento ha sido que por fin podemos volver a Goiko Grill, puesto que tienen un pan sin gluten tan bueno que parece pan normal. No se desmigaja como ocurre normalmente con estos panes y tiene un saber buenísimo, tanto es así que Anita el primer día pensó que era pan normal.

Las hamburguesas de Goiko como os he contado varias veces son maravillosas y su tarta red velvet de la que hablé en el primer post de descubrimientos es muy top. Así que ya sabéis hoy tenéis un motivo más para visitar Goiko Grill.

Por cierto, el nuevo que han abierto en Fernández la Hoz es muy agradable, ha pasado a ser mi Goiko Grill favorito.

Mi primera waynaexperiencia: Bruselas

31 de diciembre de 2015 a las 23:00. Decidido: el viaje de primas lo hacemos con Waynabox. Lo compramos corriendo y se convierte en nuestra última compra de 2015. ¡Qué nervios! Las instrucciones dicen que dos días antes del viaje recibiremos un mail con el destino, los billetes y la reserva del hotel.

Nos pasamos 3 meses en tensión, durante toda la waynaespera conseguimos poner nerviosa a toda nuestra familia. Estaban deseando que llegase el fin de semana para dejar de oírnos y para saber si Waynabox merecía la pena.

Dos días antes del viaje mis primas no podían ni dormir, venga a actualizar el mail, hasta que a media mañana recibimos el mail con el destino: ¡Bruselas! 

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Además del destino, el mail contenía los billetes, donde nosotras lo único que teníamos que hacer era el check in, la reserva del hotel y una guía estupenda. Un dossier igual de bueno que los que envían las agencias de viaje,incluso me atrevo a decir que de los mejores que he visto.

Tenía 48 horas para organizar que íbamos a hacer. Lo primero fue comprar los billetes de autobús de Charleroi a Bruselas, porque si los compras por Internet son un poco más baratos (https://www.flibco.com/en).

Nosotras decidimos no limitar los horarios, cosa que si quieres puedes hacer pagando entre 10 y 20 euros, tanto a la ida como a la vuelta. Salíamos de Madrid a  las 14:10 así que hasta las 18:30 no llegamos al Hotel. Nos tocó el NH Stephanie (cuatro estrellas) en pleno centro financiero de Bruselas. Pegado a la Calle Louise y Toison D´Or, que son las dos mejores calles de tiendas de la ciudad es decir, una triunfada total.

Tengo la suerte de que Cris, una de mis mejores amigas vive en Bruselas, así que nada más llegar y dejar las cosas nos recogió y nos llevó al Café Belga a tomar unas cervezas, no sabéis que sitio tan divertido, es donde van los belgas a tomarse una copa y por la noche ponen un DJ estupendo. De ahí nos fuimos a cenar a Soleil d´Afrique (1050, Rue Longue Vie, 10, Ixelles, Bruselas), un africano especializado en pollo, muy rico.

El sábado nuestro plan era ir a Gante y a Brujas. Nos despertamos pronto, fuimos a la Estación Central y compramos un GoPass de 10 viajes, cosa que os recomiendo que hagáis si queréis ahorrar y nos pusimos rumbo a la primera parada del día, Gante.

Nada más llegar a Gante, cogimos el Tram (la línea 1), que nos dejó en pleno centro, os recomiendo si vais que lo cojáis porque sino tendréis que andar media hora y que os bajéis en la parada del Castillo. Estuvimos dos horas recorriendo el centro, nos comimos un Gofre de Chez Albert, que son una auténtica pasada y de allí volvimos a la estación para coger el tren hacía Brujas.

Brujas es lo más. Te enamora. Llegamos justo a la hora de comer y comimos en Aquarel, que está en la plaza de Simon Stevinplein. Hacía tan buen tiempo que pudimos comer en la terraza. Estaba todo buenísimo, especialmente la pasta al pesto con gambas, no es muy belga, pero está brutal.

Después de comer nos dimos un paseo por la ciudad y cuando no podíamos mas cogimos un barquito para recorrer los canales. Muy, muy recomendable. Allí conocimos a otros wayners de Huesca, fue muy gracioso. Nos contaron que a ellos les había tocado también un hotel estupendo y que estaban igual de encantados que nosotras.

El domingo hicimos el check out en el hotel y Cris nos llevó a conocer Bruselas. Empezamos yendo al mercadillo de antigüedades que montan los domingos.

Tras el mercadillo fuimos a la Grand Platz y a ver la Catedral.  Estuvimos también en Delirium, un Pub super chulo y el más famoso de Bruselas. Tienen por lo menos 100 tipos diferentes de cervezas.

Cris nos llevó a comer a Bia Mara, un sitio de fish and chips brutal. Soy fan total del fish and chips y los que preparan en ese pequeño restaurante son muy, muy top.

Tras otro pequeño paseíto fuimos a tomarnos un café al Le Roi Des Belges, que está en la plaza de Sant-Gery. Yo pedí un te frío de la casa maravilloso. Sueño con volver a tomarme uno así, por eso si sois amantes del té y vais a Bruselas id a probarlo. Lo último que hicimos antes de irnos a Charleroi a coger el avión fue tomarnos un super gofre al lado de Maneken Pis. ¡La mejor despedida!

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Fue un fin de semana genial y nos divirtió muchísimo ser Wayners, cosa que  mis primas se dedicaron a decir por todo Bélgica. No conocer el destino pero saber que te han organizado todo es la pera. Tienen además un número de whatsapp de urgencias por si pasa algo,  así que si, Waynabox es una gran opción. ¡Probadlo, os vais a volver adictos!

Luxemburgo en un fin de semana

Dentro de las ciudades que me apetecía conocer en las top 10 nunca estuvo Luxemburgo y aun así por diferentes motivos he ido varias veces. La verdad es que es una ciudad a la que le acabas cogiendo cariño, si el motivo de la visita es ir a ver a un amigo.

En un fin de semana da tiempo a conocer toda la ciudad, es más, si vais y alquiláis coche, mejor que mejor, que así podéis visitar también alguna ciudad de los alrededores como Metz o Trier, de las que ya os hablé en su día.

El motivo de mi último viaje a Luxemburgo fue visitar de nuevo a Gabi, que organizó un finde de lo más completo y entretenido. Merece la pena que toméis nota si vais a ir o si vivís allí y os van a visitar.

El viernes después de cenar y copear en casa fuimos a salir a Limbo, que es una discoteca de dos pisos bastante divertida en la que ponen una música buenísima.

Nos despertamos pronto el sábado y nos fuimos a dar un paseo por el centro, La Grand Rue, Place d’Armes, el palacio de los duques, la catedral y el mirador que da al banco d’Epargne e hicimos la visita obligada a Oberweis, la tienda gourmet-pastelería mas famosa de Luxemburgo.

De ahí nos fuimos al Foodtruck que habían organizado en les Rotondes, al lado de la estación. Al parecer lo organizan de vez en cuando y está muy bien montado, así que antes de ir enteraos si hay, porque es muy divertido.

A nosotras los trucks que más nos gustaron fueron Joo the Truck, por su impresionante pollo al curry y el foodtruck japonés por sus gyozas de pollo y trufa.

De postre fuimos a tomar un helado a Bargello, no sabéis cómo están de buenos, merece completamente la pena el paseito hasta la heladería y todo ello a pesar de que haga mucho frío.

Por la tarde dimos un buen paseo, estuvimos en varias tiendas, entre las que destaco Extrabold, una tienda multimarca  muy, muy molona, os dejo el link para que la veáis.

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Terminamos merendando en House Chocolate (20 r. du Marché-aux-Herbes, 1728 Luxembourg), que es probablemente uno de los sitios más famosos de Luxemburgo por sus Chocolate Spoons. Cucharas de chocolate para fundir en leche caliente, ¡una auténtica delicia!

Venden también unas tartas con un pintón increíble y un montón de tipos de bombones de distintas formas de lo más apetecible.

Después de otro pequeño paseo y varias horas de descanso terminamos el día cenando en Mamacita(9 r. des Bains, 1212 Luxembourg). Es un mejicano brutal, del que ya os hablé, en el que sirven unas fajitas impresionantes. Por cierto, si vais tened cuidado con las quesadillas, están rellenas de jalapeños super picantes! Si no sois muy de picante y os despistáis como le pasó a mi amiga Cris perderéis el gusto durante horas!

El domingo nos volvimos a levantar relativamente pronto y fuimos de nuevo por el centro a dar un paseito.

Antes de coger el avión comimos en L’Entracte ( 7 Avenue Monterey, 2163 Luxembourg), un restaurante especialista en Fondues.

Pedimos por supuesto Fondue de queso, Flammkuchen un plato típico luxemburgués parecido a la pizza y una tartiflette, platos que nos chiflaron. Decidimos probar también las croquetas de marisco a pesar de que valían 13 euros. Fueron bastante fail y encima solo venían dos.

No pudimos resistirnos a pedir Fondue de chocolate de postre y yo no quise dejar de probar la crème brulée, que es un postre que me chifla. Ambos postre he de decir que estaban impresionantes. El restaurante me chifló a pesar de que el personal era bastante borde.

Después de la comida tempranera fuimos a visitar el Grund (la parte baja de la cuidad). Es un paseo precioso a lo largo del río. Sin duda la zona más bonita de Luxemburgo.

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Y así tras una triste pero breve despedida cogimos el avión hacía Madrid, después de haber pasado un fin de semana maravilloso.

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¡La verdad es que no hay nada como viajar! Estoy deseando que sea viernes para irme a mi próximo destino 😉

París en un fin de semana

Hay formas y formas de organizar un viaje. La habitual que es pensándolo bastante, pidiendo presupuestos y organizándolo con la calma, o mi forma favorita, de repente, sin pensarlo y en el momento más inesperado.

Así fue como, una noche celebrando las pre-uvas compramos billetes para ir a ver a nuestro amigo Miguel, que vive en París. Fácil, rápido y muy motivante.

Cuanto más voy a París más me fascina. Vuelvo pensando que la próxima vez que vaya ya no me impactará tanto, pero una y otra vez llego a Madrid con la misma sensación. ¡Qué ciudad!

Esta vez ha sido una auténtica pasada de viaje, pocas veces he tenido un anfitrión mejor. El planning que preparó como leeréis a continuación fue muy top y estoy segura de que os dará ideas si estáis pensando en ir a París.

Llegamos el viernes bastante tarde porque el vuelo se retrasó y aun así, el sábado por la mañana nos despertamos pronto. Tras un súper desayuno, dimos un paseo desde la Ópera hasta Notre Dame, pasando por Tullerias y por el Louvre.

A la hora de comer nos llevó a Chez Janou (2 Rue Roger Verlomme, 75003 Paris), un restaurante ideal de cocina francesa en el que probamos su plato más típico, el Magret de Pato, una auténtica delicia. Os lo recomiendo sin duda.

Cuando estábamos a punto de pedir el postre, una mousse servida en fuentes con un pintón increíble, Miguel nos dijo que no daba tiempo, que teníamos entradas para un museo con visita privada y que había que volar. No sabéis que disgusto, primero porque soy cero fan de los museos y segundo porque llevaba pensando en la mousse desde que habíamos entrado.

Él fue yendo en moto y nosotros cogimos un Uber van, que siguiendo las instrucciones de Miguel nos dejó en el “Museo de los videojuegos”. ¡¡Casi me dan los siete males!! Pero nos hizo bordear el museo y fue cuando le vimos en una lancha chulísima! ¡Qué sorpresón!

Así que lo que parecía que iba a ser una tarde horrible y un plan de cortarse las venas se transformó en un planazo increíble.

Vino, música y paseo por el Sena. Ver París desde el Sena con tus amigos es otro rollo.

Si vais merece la pena que os subáis en el Batobus, que cuesta 16 euros al día y podréis subir y bajar todas las veces que queráis. Si os venís arriba y queréis coger vuestro propio barco, como hizo Miguel, estos son los datos del nuestro: greenriver-paris.fr o 0033 (0) 650 22 90 65

Tras el súper plan, nos fuimos a  Montmartre a ver el Sacre Coeur y a tomar un Crepe cerca de la plaza de los pintores. Entramos en uno de los sitios más típicos, Le Tire Bouchon. Os aviso que no es el más bonito de la zona, pero si el que sirve las mejores crepes.

Entrar en las discotecas de París es bastante pesado y caro, por eso sí os apetece salir lo mejor es ir a un pub o tomaros una copa en cualquier terraza. En nuestro caso al ser tantos hicimos plan en casa.

Como el domingo nos despertamos bastante tarde, fuimos a tomar el Brunch al Café Central (40 Rue Cler, 75007 Paris), uno de los sitios más típicos de  París. Está entre Les Invalides y la Torre Eiffel, así que es perfecto para seguir con la ruta turística tras haber recuperado fuerzas.

El Brunch cuesta 27 euros. Empiezan trayendo la bebida caliente (café, té o chocolate) y el zumo (naranja, limón o pomelo). A continuación una cesta con tostadas, croissant y pain au chocolat. El resto de cosas, huevos revueltos, wraps, french toasts, ensaladita y un postre riquísimo de fresas y helado de vainilla te lo traen en una bandeja unipersonal.

A las chicas nos chifló y a los chicos, que era la primera vez que iban a un Brunch también. Aunque, si os digo la verdad ellos habrían preferido una buena hamburguesa. Fue graciosísimo verles vivir la experiencia.

Tras el Brunch fuimos a ver la Torre Eiffel de despedida y pusimos rumbo al aeropuerto.

Sin duda fue un fin de semana espectacular que jamás olvidaremos.

¡Espero que si vais os sirvan las referencias!

Mis últimos 5 descubrimientos. Volumen 2

El recopilatorio de descubrimientos de hoy es bastante dispar pero muy interesante. Un brunch, un restaurante, un sitio de escape, un par de zumos verdes y una clínica oftalmológica. Todos me han chiflado y uno me ha cambiado la vida, así que por eso he decidido compartirlos con vosotros.

  1. El Brunch de Mur Café

Han hablado de este brunch en veinte mil blogs. Como hablaban tan bien de él,  no pude resistirme y aprovechando que venía una amiga de Luxemburgo fui a probarlo. Tengo que deciros que es BRUTAL.  Solo os digo Mur Café tiene una nueva fan.

El brunch completo, que fue el que nosotras tomamos, cuesta 22 €. Se compone de bebida caliente, zumo de naranja, cestas de panes y bollitos, yogur de granola y un plato salado. Pero si vais y no tenéis mucha hambre, podéis tomar el dulce por 13 € o el salado por 15€.

Os recomiendo que no desayunéis y os toméis el brunch entero, porque realmente merece la pena.

Sabed, que en Mur Café hay que reservar porque está siempre de bote en bote. Hay tres turnos de brunch: a las 11:00, a las 13:00 y a 15:00

  1. Nájera

Dos plantas. Libros en los escalones. Manteles y servilletas de cuadros.  Distintos sofás y varios tipos de sillas. Pájaros y plantas en las paredes. Materias primas de primera, comida y postres caseros. Es parte de lo que podéis encontrar en Nájera además de un personal encantador.

Nada más llegar te traen un pequeño aperitivo frío y nada más pedir uno caliente. Sirven unos huevos rellenos de escándalo, unas croquetas de marisco que todo el que pasa por este restaurante debería probar y una tarta de queso espectacular. De la mayoría de la carta puedes pedir medias raciones y así probar el doble de cosas. Es, en definitiva, un restaurante apetecible al que no dudaréis en volver.

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  1. The Rombo Code

No me veía yo yendo a un sitio de juegos de escape hasta que organizando la despedida de una amiga, otra lo propuso. Al principio la idea no me convencía, pero después de probarlo tengo que deciros que me ha flipado. ¡Qué adrenalina!

En The Rombo Code te asignan una misión, y en 60 minutos tienes que ser capaz de cumplirla y  salir de la sala. Durante toda la partida tienes a una persona de la organización controlando lo que haces y, si te pones de acuerdo con todo tu equipo, te dará pistas que harán que el juego continúe.

No os quiero dar muchos datos, porque lo que mola es vivirlo. Pero os diré que es un sitio perfecto para ir con amigos o con la familia y que es vital trabajar en equipo durante la misión porque es la forma de ganar.

Termino diciendo que nosotras gracias a una prórroga de 2 minutos conseguimos salir lo cual fue muy emocionante.

  1. Zumos verdes

Soy absolutamente fan todo tipo de zumo. Los más raros son los que siempre me llaman la atención y, destino al que voy, destino en el que pruebo todos los zumos que puedo. A veces son brutales y otras, en fin, mejor hubiese sido habérmelos ahorrado.

Hoy os quiero hablar de mis dos favoritos desde hace unos meses. Los dos son zumos verdes détox, cada cual (para mi gusto) más rico:

  • Beauty&Go – Detox y podéis encontrarlo en el Corte Inglés o en Supercor por 2.75€. En teoría es una bebida purificante para la piel. Yo me la compro porque me encanta, es de piña, espirulina y alcachofas. Suena regular el mix, pero confiad en mí y probadlo.
  • Zumo verde de DO EAT  (Calle María de Molina, 18 Madrid) por 3.90€. Llevo años viéndolo y no me atrevía a probarlo, hasta que hace un par de meses lo probé y ahora soy adicta. Es de espinacas, melón, naranja, pepino y un par de vegetales más. De nuevo os digo que aunque el mix suene raro probadlo, que lo mismo os pasa lo mismo que a mí.
  1. Oftalvist y en especial el Dr. Artiaga Elordi

He sido miope 25 años. Muy miope. Además tenía astigmatismo, así que las gafas/ lentillas me acompañaban siempre. Cuando no las llevaba puestas confundía las farolas con la luna. No sabía si me cruzaba con alguien que conocía, porque no reconocía a nadie, y cuando digo a nadie es ni a mi propia madre. Aunque me pasaban anécdotas muy graciosas, estaba deseando deshacerme de las gafas.

Así que tras un research enorme en internet, descubrí Oftalvist y al Dr. Artiaga. Llamé, pedí cita, me hicieron 6545 pruebas y ese mismo día  y tras explicarme la operación, el doctor me dijo que me podía operar.  ¡No puedo explicaros lo feliz que fui cuando oí esas palabras!

Es una operación muy cortita, la mía duró 10 minutos, pero un tanto desagradable y grimosa, porque entre laser y laser dejas de ver. Eso sí, cuando terminan y de repente ves la hora en el reloj del  quirófano, es un canteo, y eso que el primer día ves todo nublado. Te cambia la vida.

Si estáis pensando en operaros id a ver esta clínica. El doctor es la pera, el personal no puede ser más agradable, te atienden fenomenal, el servicio de urgencias funciona que es un espectáculo y si llamas porque tienes cualquier problema tras la operación te atienden inmediatamente.

 

Tips sobre Tailandia.

Estuve en Tailandia en agosto con tres amigas y llevo meses pensando como hacer el post para tenerlo de recuerdo.  Finalmente he pensado que en vez de hacer un post contando el viaje en general, lo mejor es contaros aquellos detalles, consejos y trucos que hay que saber si vas a Tailandia después de haber vivido mi experiencia.

  • Planea la ruta desde Madrid. ¿Por qué? Para no perder el tiempo in situ. Si vas a Tailandia te tienes que mover por el país, merece la pena.

Nosotras planeamos el viaje en una tarde a principios de junio. Decidimos hacer lo siguiente:

  • 3 días en Bangkok
  • 2 días en Chiang Mai
  • 4 días en Aonang Beach-Phi Phi Islands
  • 1 día en Bangkok

Aquella tarde compramos todos los billetes internos en las compañías Thai Lion Air y Airasia. Decidimos ir en avión porque los trenes son eternos y en todos los blogs y webs que leímos se decía que nunca iban en tiempo.

Coste total por persona de todos los billetes 91 euros. Conclusión: Merece la pena.

 

  • Tema hoteles.

Bangkok es enorme, las distancias en taxi de un sitio a otro son de mínimo 40 minutos. Buscad uno cerca de aquello que más os interese visitar. Si no os decidís mirad en el que estuvimos nosotras, se llama Asoke Residence Sukhumvit, lo cogimos porque Tripadvisor le dio el premio de la Zona en 2013, 2014 y 2015 y sobretodo porque tenía piscina. Los cuartos son enormes y el servicio estupendo.

En Chiang Mai, nosotras vivimos en un Hostel muy cerca del mercado nocturno, son todos parecidos. De nuevo deciros que lo importante es que sea uno céntrico, todas las excursiones son a las afueras, así que como si o si hay que coger medios de transporte para llegar, no lo dudéis, uno céntrico.

En Aonang Beach son todos los hoteles idénticos, no reservéis desde vuestro país, porque es más caro, llegad allí y buscad el que más os apetezca, todos cuestan en torno a 1200 bats la noche. Eso sí, evitad el “Aonang Beach Resort”, fue en el que pasamos alguna de las noches y uff…nada recomendable, un trato penoso. Si hubiésemos leído los comentarios de Tripadvisor antes de cogerlo, jamás nos habríamos alojado allí. El peor de todo el viaje.

 

  • Que realmente merece la pena ver en cada sitio.

Consejo principal: evitad lo típico o tened  MUCHA paciencia.

En Bangkok todo el mundo recomienda el Gran Palacio y el buda tumbado. Os aviso está tan tan lleno de turistas que no lo disfrutas. Id a templos no tan conocidos, pasead por las calles y entrad donde os guste. No vayáis con una planificación exacta, porque entre el tráfico y la cantidad de gente, vais a terminar desesperados.  Personalmente os digo que vayáis  a Chinatown, pasead por sus calles y comer en alguno de sus restaurantes. Pasead por el río y subiros a una barquita.  Daos un masaje en cualquier sitio de la calle. Daos el caprichito de tomaos algo en alguno de los hotelazos famosos  de Silom Road y sobre todo id a KAO SAN ROAD a cenar, a comprar y a tomar cerves. Solo mola. Sin duda lo que más me gustó de toda la ciudad.

Chiang Mai. Excursión en elefante. Hay muchas granjas elefantes, buscad aquellas que respetan a los animales y en las que montas directamente sobre el elefante. Sin silla de por medio, ni recorrido establecido. Las que dejan al elefante ir por donde quiera.  En este tema tuvimos bastante suerte. El taxista que nos llevó al hotel desde el aeropuerto fue el que nos organizó las excursiones. Fue comodísimo y es práctica habitual en esta ciudad. No tengáis miedo.

Hay dos cosas que no merecen NADA la pena en Chiang Mai, la primera es ir a ver a las mujeres de los cuellos largos, es una estafa total. Te cobran por entrar a un mercadito en el que hay una mujer de cada, sentada en su puesto vendiendo pulseras. Un auténtico fail. La segunda es ir al Tiger Kingdom. Nada me ha dado más pena nunca. De hecho ni me hice fotos, ni nada. Tigres encerrados en jaulas de menos de 3 metros cuadrados. Yo si fuese vosotros me ahorraría la experiencia.

Aonang Beach. Es la zona desde salen todas las excursiones a las islas y los ferrys a Phi Phi Islands.

Para llegar lo mejor es volar al aeropuerto de Kravi y de ahí coger un autobús que para en Aonang Beach. Por toda la calle principal hay puestos ofreciendo excursiones, NO las compréis en el primero, preguntar precios en todos y regatead, porque aunque al final todo es la misma organización, puedes llegar a ahorrarte hasta 400 Bats.

Merece la pena que el primer día hagáis la excursión por las cuatro islas (Railay, Poda, Chicken y Tup). Así podréis ver cuáles son las que más os gustan e ir el resto de los días a pasar el día a vuestras favoritas.

Phi-Phi Islands. Fuimos porque están a 3 horas en barco de Aonang Beach y porque nos las vendieron como un paraíso y sinceramente son todo lo contrario. No por el paisaje, que es precioso, sino por la masificación de gente. Es como ir a Magaluf, pero a 5000 km de España. Playas muy sucias. Lleno no, llenísimo de gente, tanto que parece que en el mar hay autopistas, los barcos de excursiones no pueden ni atracar en las islas. No las recomiendo para nada a no ser que seáis amantes de las raves y del macro-botellón. Entonces Phi-Phi es vuestro destino.

  • Tema vacunas, repelentes y medicinas que merece la pena llevarse.

La vacuna realmente necesaria en Tailandia es la de la Hepatitis A. Por ahora, es una vacuna que ponen gratis en la Seguridad Social. Si no tenéis tiempo para ir a vuestro médico de cabecera a que os la recete, podéis comprarla en cualquier farmacia.

El tema repelente contra insectos es VITAL, especialmente si vais al norte de Tailandia. Aparte de los típicos sprays merece la pena que os compréis pulseras repelentes, como por ejemplo la de Rhelec, que es buenísima. Si no la encontráis buscadla en internet, así fue como la conseguimos nosotras.

Sobre medicinas, nosotras nos llevamos lo típico, ibuprofenos, omeoprazol y gelocatil. Pero vamos en la mayoría de las ciudades hay farmacias y parafarmacias. Que ese tema no os agobie.

Termino diciéndoos que es un país especial, en el que vives experiencias únicas y muy distintas. En el que te pasas el día entero regateando y sorprendiéndote. En el que te ríes y te agobias, pero sobretodo del que aprendes.

Cuando voy a un país suelo querer volver y a Tailandia, a no ser que tenga un buenísimo motivo, no creo que vuelva. Visto una vez, visto para siempre. Pero como siempre digo, por muchas opiniones que leáis, no hay nada como vuestra propia experiencia. Lo mismo os enamora.

Pd: Importante.   La época de lluvias es Tailandia es de mayo a octubre. Osea que si vais en esas fechas lo más seguro es que viváis algún monzón.  Duran como mucho media hora y luego sale el sol, así que no deberían preocuparos mucho.

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